Capítulo 48. Humanidades y otras Ciencias.

En el universo conocido hay una realidad inapelable: soy malísimo con los números. El hazmerreir de los matemáticos. La vergüenza de la mas perfecta de las Ciencias. Para mí el cálculo es una piedra en un riñón y una integral es una tostada de pan de centeno. Es cierto, soy un desastre numérico a la enésima potencia. Un torpe infinito del cálculo. Un cero a la izquierda. Está bien. Lo asumo. Pero no comparto algo que me han dicho mas de un vez: "Eres un hombre de letras metido en ciencias". Esto es falso. O mejor dicho, esto es una bobada absurda.

Nunca me ha gustado la separación entre Humanidades y Ciencias. Me parece antinatural desde que estudiaba bachillerato y tuve que elegir. A mí me gustaba la biología, la filosofía, la química, el arte, la física, la música, la informática y la literatura. Pero esa opción académica no existía y elegí Ciencias puras muy a mi pesar. Nunca me arrepentí de aquella decisión, al fin y al cabo no tenía alternativa, pero me hubiera gustado no tener que despedirme de las Humanidades desde un punto de vista académico.

Con el tiempo conocí a mucha mas gente de Ciencias. Algunos pensarán no sin algo de razón que los biólogos no hacemos ciencia pero ese es otro tema. Como decía, me encontré con gente que piensa en la Ciencia desde una posición de superioridad cognitiva, de respuesta a todo, de modo de vida al que entregar tu espíritu y de vara de medir la valía de las personas. La Ciencia como vocación máxima de la humanidad. Pero entonces, me pregunto, ¿qué pasa con las Humanidades?¿en qué momento nos abandonaron a los científicos?

Este tema me venía a la cabeza de vez en cuando y, buscando pensar sobre ello, me leí hace unos meses  "Erase una vez el zorro y el erizo" de Stephen Jay Gould. No sabeis cuánto agradecí leer las reflexiones del autor, un reconocidísimo paleontólogo. Según el autor la división Ciencias-Letras es absurda y sólo es un subproducto de la  tendencia natural de los humanos a clasificar con dicotomías. Gould argumenta que las Ciencias nacieron desde las Humanidades, y por lo tanto, es una Humanidad mas y, como tal, debería estudiarse. El libro es un tratado de paz entre Ciencias y Letras, una propuesta de integración positiva y llena de sentido común. Una vez leído me pregunto ¿qué les paso a algunos de mis colegas?¿dónde dejaron su humanidad? Creo que si hay algo intrínseco a los humanos son, como su propio nombre indica, las humanidades. Es lo más inaudito de nuestra especie. Al fin y al cabo, ¿que hay mas humano que elaborar una teoría científica o escribir un poema? Que yo sepa mis amigos los cefalópodos aún no lo hacen.



Comentarios

  1. Me veo obligada a compartir tu desagrado (en mi caso, prácticamente odio) por semejante división. Cuando tuve que decidir mi rama de Bachillerato, mis opciones estaban entre Medicina y Filología. La gente me miraba como si estuviese bipolar perdida. Todavía hoy no entienden que tenga los libros de biología viejos de mis amigas, porque me niego a no estudiarlo, o que me encantase que CTM (Ciencias de la Tierra y el Mediombiente) fuese obligatoria para todos los Bachilleratos. Soy de Humanidades, así que lo único que sé hacer es leer poemitas y apreciar la verdadera cultura. Hay mucha gente muy cerrada también en letras que no entiende que la ciencia es algo que nos es tan propio como el arte...

    Y ese libro se va de cabeza a mi lista de pendientes, vamos :P

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  2. Oye Wiz, si aun te interesa la biología ¿por qué no te vienes un día a mi trabajo y te enseño las cosas que hacemos por allí? Podemos ir un fin de semana y te enseño los laboratorios, las máquinas, etc. A cambió te pido que me regales una primera edición del primer libro que publiques como escritora profesional :-) ¿qué me dices? Sin compromiso obviamente ;-)

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  3. Te digo que por supuestísimo que sí, ¡cómo negarse a esa oferta! Aunque tu parte del trato es mucho más seguro que se cumpla que la mía, te puedo ofrecer mi primer cuento publicado gracias a un concurso... Es una cosa que da pena de verla, pero algo te tengo que dar a cambio, ¡que me estás ofreciendo una oportunidad única!
    Cuando tú me digas (después del campamento, eso sí, que es sagrado...), me tienes en la puerta muerta de la emoción.

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    1. Podemos hacerlo en Septiembre porque imagino que volveras a finales de Julio y yo lo tengo complicado entonces. Respecto a tu cuento, me parece bien. Acepto tu regalo pero, aún así, quiero una primera edición firmada de tu primer libro. En algún momento lo tendrás y yo te lo recordaré. Ya lo verás.

      Hablamos por mail para ver cómo quedamos.

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  4. ¡Qué buena pinta tiene el libro! Ay, si todos los científicos pensaran como tú...

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    1. Un dia que nos veamos te lo dejo si quieres.

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